En lo que concierne a su historia y su cultura, el Languedoc poco tiene en común con Francia. Al sur del río Loira y hacia los Pirineos, entre los siglos XII y XIII, esta región era la más rica y civilizada de la Francia de hoy, teniendo a Tolosa por capital de los diversos reinos occitanos que crecían al amparo de la luz transparente del sol provenzal y al abrigo de su lengua amada: el languedoc.